PTI en Adolescentes

¿Qué es una prueba de médula ósea y por qué podría necesitarla?

Las plaquetas se producen en la médula ósea. El propósito de esta prueba es confirmar que el proceso de producción de plaquetas funciona adecuadamente. Habitualmente esta prueba se realiza en el hueso de la cadera. Primero se aplica una inyección de novocaína u otro agente anestésico. Luego se introduce una aguja a través del hueso hasta llegar a la médula. Entonces se extrae algo de médula para su posterior examen. Mientras que para algunas personas esta prueba causa poco o ningún dolor, para otras, esta prueba es sumamente dolorosa.

¿Existe una cura para la PTI?

Si bien no existe cura para la PTI, muchos pacientes descubren que su recuento plaquetario mejora con uno o más de los tratamientos. Algunos pacientes dicen que el hecho de hacer cambios en su dieta o estilo de vida los ayuda a sentirse mejor y mejora su recuento plaquetario. Esta enfermedad puede entrar en remisión por un período prolongado, quizás por el resto de la vida del paciente. Asimismo, la PTI puede repetirse. Actualmente no existe ninguna manera de predecir el curso de la enfermedad.

¿Es contagiosa la PTI? ¿Puede transmitirse a los familiares y otras personas?

No, la PTI no es una enfermedad contagiosa y no puede transmitirse a otros como un resfrío.

¿Cuáles son los tratamientos?

Hay muchos tratamientos para la PTI. Todos tienen distintos riesgos y beneficios, y algunos son sumamente tóxicos. Es importante conocer tanto las probabilidades de éxito como los posibles efectos secundarios antes de comenzar un tratamiento. Los hematólogos pueden usar varios tratamientos a la vez para incrementar las probabilidades de éxito.

Los tratamientos son (en orden alfabético): anti-D (WinRho SDF®, Rhophylac®), azatioprina (Imuran®), corticosteroides (por ejem., prednisona, prednisolona, metilprednisolona, dexametasona), ciclofosfamida (Cytoxan®), ciclosporina (Sandimmune®), danazol (Danocrine®), gammaglobulina (por ejem., IVIg), micofenolato mofetilo (Cellcept®), rituximab (Rituxan®), esplenectomía y alcaloides de la vinca (por ejem., vincristina). La FDA aprobó en 2008 dos nuevos tratamientos para adolescentes (de 18 años y mayores) y adultos con PTI crónica. Estos tratamientos son romiplostim (Nplate®) y eltrombopag (Promacta®). Ambos son factores de crecimiento plaquetario. Hay tratamientos adicionales en etapa de ensayo clínico.

Algunos pacientes informan haber tenido éxito con terapias complementarias tales como vitaminas, suplementos, cambios en la dieta, hierbas y trabajo energético, tal como Reiki.